Borbones y saudíes, una alianza manchada de sangre

MONARQUÍA ESPAÑOLA

Felipe VI y el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, en un viaje del monarca español en Riad a principios del 2017. FOTO EFE

La visita de Felipe VI en Barcelona con motivo del primer aniversario del 17-A y la polémica en torno a la pancarta contra el monarca colgada en un edificio de la plaza de Catalunya han vuelto a poner en el centro del debate los vínculos entre las casas reales española y saudí.

Según el ministerio de Exteriores español, las relaciones con Arabia Saudí se han caracterizado tradicionalmente por ser «cordiales, marcadas por una tradicional simpatía y amistad entre los dos pueblos y entre las dos casas reales».

El ministerio afirma que «SM el rey es el principal activo de las relaciones de España con Arabia Saudí», y reconoce que a partir de 2006 se han incrementado notablemente el número de intercambios, de viajes y de visitas. Esta sintonía entre Madrid y Riad genera cada vez más críticas y polémicas, especialmente por su vertiente militar. ¿Cuál es, sin embargo,

Transición, Juan Carlos I y el petróleo saudí
Como tantos otros aspectos del régimen actual, las estrechas relaciones hispano-saudíes tienen su raíz en los años grises del tardofranquismo y de la conocida como Transición. Según Rebeca Quintáns, escritora de investigación especializada en la Casa Real española y autora de libros como Un rey golpe a golpe, en 1973, por culpa de la crisis del petróleo y el embargo a las exportaciones de la Organización de Países Exportadores de petróleo, las autoridades franquistas pidieron a Juan Carlos I que utilizara sus buenas relaciones con la familia real saudí para asegurar el suministro de petróleo en España. La casa real saudí concedió 100.000 barriles diarios de petróleo en España. A cambio de estas gestiones, según el ex consejero delegado de la petrolera CAMPSA Roberto Centeno, el rey español se aseguraba el cobro de entre uno y dos dólares por barril. Esta práctica se mantuvo al menos durante las presidencias de Adolfo Suárez y Felipe González, según el periodista especializado en la familia real española Jaime Peñafiel.

Juan Carlos I cobraba por sus gestiones entre uno y dos dólares por cada barril de petróleo saudí

En paralelo, según Quintáns, en 1977 el rey Fahd otorgó un préstamo de 100 millones de dólares «para apoyar la monarquía española en sus inicios». Fue entonces cuando se empezó a gestionar una auténtica relación de amistad entre las casas reales española y saudí. La devolución de este préstamo nunca fue acreditada. «La familia real saudí apostó por la monarquía española, y le apoyó porque entendió que podría servir para sus intereses en Europa», apunta Quintáns. Según la escritora, la casa real de los Saud «entendía que con el paso de las décadas las monarquías europeas irían desapareciendo, con excepción de la británica, y buscaban potenciar una familia real como la española». La intensidad actual de la relación hispano-saudí, especialmente en el marco de la defensa,

Exportaciones de armamento a Arabia Saudí
La cooperación en el ámbito militar y las exportaciones de armas son dos de las piedras angulares sobre las que se fundamentan en la actualidad las relaciones bilaterales hispano-saudíes, las que se pueden calificar de estratégicas. Según el informe Exportaciones españolas de armamento 2017, publicado por el Centro Delàs de Estudios por la Paz, durante la última década Riad ha sido el quinto principal comprador de armamento español, con un valor total de 1.677 mil millones de euros durante la última década, y ha sido el primer importador no miembro de la OTAN. Las exportaciones de municiones y explosivos españoles en Arabia Saudí han ascendido a 288 millones de euros durante los últimos cinco años. Según datos del Instituto Internacional de Estocolmo de Investigaciones para la Paz,

Estas exportaciones deberían ser consideradas ilegales según la legislación española y europea sobre comercio de armas, dado el apoyo armado de Arabia Saudí a grupos yihadistas a Siria y otros países como Libia o Egipto. Y especialmente, para liderar la coalición que actúa militarmente sobre Yemen, en la que se han producido violaciones masivas de derechos humanos y bombardeos sobre población civil, con más de 10.000 civiles muertos, según las Naciones Unidas. Concretamente, las exportaciones violan la ley 53/2007 sobre comercio de armas, la Posición Común 2008/944 / PESC de la UE y el Tratado sobre el Comercio de Armas. Esta legislación prohíbe las exportaciones si el armamento puede ser utilizado para cometer crímenes de guerra o si hay un riesgo manifiesto de que los equipos militares puedan ser utilizados para cometer violaciones graves del derecho internacional humanitario.

Acuerdos de cooperación militar
El origen de la historia de los acuerdos de cooperación entre España y Arabia Saudí se remonta a 1961, cuando se firmó un tratado de amistad entre ambos países, que sigue en vigor. Pero ha sido durante la última década que ha habido una intensificación en las relaciones dentro del ámbito de la defensa, y desde 2007 se han firmado media docena de acuerdos de cooperación bilateral militar. Uno de los más polémicos es el firmado en 2010 con el objetivo de entrenar en la base española de Morón de la Frontera los pilotos saudíes de aviones Eurofighter. Así, las fuerzas aéreas españolas formaron 18 pilotos del contingente de Eurofighters, unos aviones posteriormente utilizados para la Real Fuerza Aérea Saudí para bombardear la población civil de Yemen.

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Pedro Morenés y la intensificación de las relaciones
Las visitas oficiales y los intercambios entre autoridades saudíes y españolas se multiplicaron a partir de 2012, coincidiendo con la llegada de Mariano Rajoy a la Moncloa y el nombramiento de Pedro Morenés como ministro de Defensa. Hasta el 2011 Pedro Morenés había sido miembro de consejos de administración y consejero de varias empresas fabricantes de armamento, entre las que Instalaza, empresa que, mientras él fue ministro de Defensa, vendió armamento a Riad. En este sentido, según Quintáns, es posible que existiera un interés económico personal de Morenés en la venta de este armamento, incluyendo el cobro de comisiones. Entre 2012 y 2015 se produjeron 20 visitas de delegaciones oficiales españolas en Arabia Saudí para impulsar las relaciones en diferentes ámbitos, cuatro de las cuales de Juan Carlos I y Felipe VI, y un total de nueve de relacionadas con la industria de defensa. En el mismo periodo, se produjeron ocho visitas oficiales de delegaciones saudíes en España. Durante el 2016 y en 2017 se mantuvo la tendencia, pero fue en abril de 2018 cuando las relaciones bilaterales recibieron un nuevo impulso, con la visita del todopoderoso príncipe heredero, Mohamed bin Salman (conocido como MBS) en la Moncloa.

En el marco de este encuentro, MBS confirmó el papel de España como socio preferente para el éxito del proyecto Vision 2030 de diversificación económica y reformas en Arabia Saudí, incluyendo la participación de empresas españolas en «diversos sectores», entre los que destaca, por supuesto, la defensa. En el marco de esta visita se firmaron cinco nuevos acuerdos bilaterales, entre los que un nuevo memorando de entendimiento entre los respectivos Ministerios de Defensa y un acuerdo de colaboración entre la empresa pública española Navantia y la empresa pública saudí SAMI.

Uno de los factores que contribuyeron a formalizar la venta fue la firma en Madrid, en septiembre de 2016, de un acuerdo entre Madrid y Riad sobre protección mutua de información clasificada. Aprobado en el Congreso con los votos favorables de PP, PSOE y Cs, el acuerdo implica que cualquier información relacionada con las relaciones militares o la venta de armamento a Arabia Saudí puede ser catalogada de información clasificada, y por tanto no accesible a la población o en los medios.
Más allá de la defensa, grandes empresas españolas participan también en proyectos de infraestructuras que se están llevando a cabo en Arabia Saudí, entre los que destacan el tren de alta velocidad entre las dos ciudades santas de Meca y Medina (donde toman parte empresas como Renfe, Adif, Talgo e Indra) y el metro de Riad, con un consorcio liderado por la empresa española FCC.

La monarquía española, intermediaria y facilitadora
Juan Carlos I y Felipe VI han tenido y siguen teniendo un papel fundamental en la formalización de estos contratos de empresas españolas en Arabia Saudí, y ejercen de intermediarios. Actualmente, en sus visitas a Riad, Felipe VI suele viajar acompañado de una nueva generación de empresarios, entre los cuales, Javier López Madrid, amigo íntimo del monarca. Según Quintáns, «no hay evidencias para creer que Felipe VI no cobre comisiones por esta tarea de intermediación, al igual que hacía su padre, y, de hecho, diferentes aspectos de los acuerdos que se firman son secreto de estado». Con relación al papel de Corinna a partir de 2006 y en las grabaciones del comisario José Manuel Villarejo publicadas recientemente, Quintáns confirma que trabajaba para Juan Carlos I, y afirma que «se paseaba en coche oficial para las empresas de fabricación de armamento, para gestionar la venta de armas a Arabia Saudí ». «En algunas ocasiones viajaron juntos en Riad, le hacía de testaferro y actuaba en cierta forma como comercial del rey», continúa la escritora. Sobre la fortuna de Juan Carlos I, según Quintáns las estimaciones que hizo el New York Times en 2012 de 1.800 millones de euros «pueden haber quedado desactualizadas», y es posible que la cantidad se haya incrementado de manera importante desde entonces . Esta fortuna puede estar repartida en forma de propiedades en diferentes países, y también «depositada en bancos de Suiza, Luxemburgo y Liechtenstein», paraíso fiscal donde «una parte importante de las familias reales europeas tienen depositadas fortunas, donde impera el secreto bancario y donde uno de los principales bancos está en manos de la familia real de ese país », afirma la investigadora.

Por todos estos negocios oscuros con los saudíes y muchos otros, Quintáns considera que Juan Carlos I “se encuentra en una situación muy precaria», ya que durante las últimas décadas se ha ganado “muchos enemigos». «Si cae el padre, la supervivencia de la monarquía podría estar en riesgo, porque Felipe VI pierde su fuente de legitimidad», concluye.

Entre 2012 y 2015 se produjeron veinte visitas de delegaciones oficiales españolas en Arabia Saudí

El acuerdo incluye el entrenamiento de las tripulaciones navales en la utilización de los diferentes equipos, así como la construcción de una base naval en Arabia Saudí. La visita sirvió también para desbloquear la venta de cinco corbetas de Navantia, venta que también viola la legislación europea mencionada. Las corbetas pueden ser utilizadas para reforzar el bloqueo militar marítimo que los saudíes aplican sobre la población yemení, responsable en buena medida de la crisis humanitaria que sufre ese país, con 8,4 millones de personas en riesgo de morir de hambre, según las Naciones Unidas.

ABEL RIU

https://www.diarijornada.coop/actualitat/20180825/borbons-saudites-alianca-tacada-sang

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