JUAN CARLOS I Y SUS DESPLAZAMIENTOS EN JETS ENTRE 3.000 Y 8.000 EUROS LA HORA

MONARQUÍA ESPAÑOLA

Los que han volado con el rey emérito cuentan que los aviones son su segunda casa, que en ellos ve películas de indios y vaqueros, mientras fuma y bromea con el personal. Eso, cuando la compañía no es mejor que un buen wéstern.

El rey don Juan Carlos se quedó sin algunos de sus privilegios en junio de 2014 cuando abdicó de la corona de España pasando el testigo a su hijo Felipe VI.

Entre los derechos que disfrutaba el rey emérito desde que fue coronado en noviembre de 1975 estaba el de tener a su entera disposición los aviones del Estado. En concreto los del Grupo 45 del Ejército del Aire, donde también está el famoso Falcon que tanto gusta a Pedro Sánchez y al que está dando bastante uso desde que ocupó el sillón de presidente del Gobierno.

Desde que abdicó, don Juan Carlos solo puede utilizar estos aviones si se encuentra en algún viaje en el que representa al Estado. El emérito no ha vuelto a pisar )con fines privados) el aeropuerto de Torrejón de Ardoz en el que hay más de medio millar de militares de más de 15 países distintos en un estricto régimen de seguridad, para sus desplazamientos personales.

“No le dejan los aviones: los alquila”

Pero ¿como viaja don Juan Carlos?. El rey emérito la mayoría de las veces tira de los aviones que son propiedad de empresas españolas que los alquilan. Los aviones del IBEX son siempre una buena opción. Los aviones que suele alquilar el monarca cuestan desde los 3.000 a los 8.000 euros.

Falcon, el Global Express XRS, Gulfstream G550 o G650 son los aviones que compiten en el sector de los jets privados, capaces de estar en el aire 13 horas sin repostar.Son aviones con precios que oscilan entre los 20 y los 60 millones de euros, y los hay con espacio para cuatro personas o para más de 12.

Loading...

El mundo de los aviones está lleno de intermediarios o brokers. Hay mucho secretismo en el sector. “A don Juan Carlos nadie le deja su avión. Los vuelos son una actividad comercial en la que siempre hay una factura. Otra cosa es que alguien pague por él o que se haga a través de una determinada sociedad”, puntalizan fuentes que se dedican a esta actividad.

La actividad comercial de los aviones se vigila atentamente por Hacienda. Hay muchos proveedores para que un vuelo sea invisible: desde el gasóleo a servicios de mantenimiento. Las horas de vuelo se registran escrupulosamente además.

Los aviones no se los dejan. Los vuelos son una actividad comercial en la que siempre hay una factura. Nadie gana nada por invitar al rey a un vuelo de 100.000 euros. Otra cosa es que alguien pague por él o que se haga a través de una determinada sociedad.

El verano pasado El Español y Ok Diario desvelaron gracias a las grabaciones de Villarejo que la amiga del rey emérito, Corina había conseguido viajes pagados por Álvaro de Orleans, “el hombre del dinero”, con la compañía Air Partner, uno de los gigantes del sector (en 2018, tuvo un beneficio bruto de más de 35 millones y cotiza en la bolsa de Londres).

El primo del Rey residente en Mónaco negó la información, pero lo cierto es que Air Partner tiene múltiples ventajas como una especie de JetCard, una tarjeta a la que cargarle saldo y así contratar vuelos discretos y anónimos. La tarjeta admite hasta un millón de libras en prepago.

http://www.eldiariohoy.es/2018/12/don-juan-carlos-sus-desplazamientos-en-jets-entre-3.000-y-8.000-euros-la-hora.html

Ayúdanos a no cerrar!

Colabora con la información independiente, ayúdanos a seguir escribiendo. Unos medios de comunicación libres e independientes ayudan a la creación de una sociedad más justa y democrática.

Sé el primero en comentar !

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.