La Junta Electoral -al contrario que con los lazos amarillos- permite los símbolos franquistas porque “no se ha acreditado el uso partidista”

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Corría el año 2016 y en el contexto de las elecciones  La Junta Electoral Central (JEC) acordaba archivar la denuncia que el Círculo Catalán de Negocios (CCN) presentó para pedir la retirada de la simbología franquista de los edificios y espacios públicos de Cataluña. La Junta justificaba su decisión porque “la entidad denunciante no ha acreditado mínimamente la utilización partidista por parte de los poderes públicos de estos símbolos”.  En cambio, desestimó el recurso de la misma entidad contra la orden de retirar las esteladas al considerar que representan sólo las aspiraciones “de una parte de la sociedad catalana, pero no de toda”, y los poderes públicos “no pueden tomar partido a las elecciones “. En ese entonces se prohibió la utilización de banderas soberanistas.

El recurso del Centro Catalán de Negocios (CCN) recordaba a la Junta que los argumentos que utilizó en primera instancia por ordenar la retirada de las esteladas son exactamente los mismos que justificarían la misma orden respecto a la simbología franquista. La entidad pedía que se cancelara la orden de retirar estreladas o, de lo contrario, ordenara retirar también la simbología franquista en edificios públicos, “al menos durante la campaña electoral”.

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La Junta Electoral Central,  ya desestimara el recurso de CiU contra la orden de retirada de las esteladas en los edificios públicos con los mismos argumentos. No consideraba que  los criterios para retirar simbolos independentistas  debieran aplicarse en cuanto a las 3.647 muestras de simbología franquista que según el ‘Censo de simbología de Cataluña’ realizado por el Memorial Democrático de la Generalitat se encuentran todavía en Cataluña.

La JEC argumenta -en cuanto a las esteladas- que “la igualdad en el sufragio es esencial en la representación democrática y por eso la ley encomienda al administración electoral preservarla y prohíbe a los poderes públicos -que están al servicio de todos los ciudadanos- tomar partido en las elecciones “.

En este sentido, afirmaban que las banderas soberanistas “simbolizan las aspiraciones de una parte de la sociedad catalana, pero no de toda”, y las libertades ideológica y de expresión son derechos fundamentales de las personas, pero “no de los gobernantes”, y  los primeros están forzados a retirar las banderas.

Si bien en 2016 se prohibió la utilización de esteladas en procesos electorales, ahora se prohibe la utilización de lazos amarillos. Los símbolos franquistas, siguen estando permitidos.

1 Comentario

  1. Pero a ver indigente intelectual. Será lo mismo una chabola de un perturbado que la Generalitat?

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